29th
Nunca tuve la velocidad de un Jesse Owens, Calvin Smith, Carl Lewis o Usain Bolt. Nada que ver. Prefería - y prefiero - las pruebas de aliento, de fondo, aquellas como donde Emil Zatopek escribió la historia en Helsinki durante los Juegos Olímpicos de 1952 al ganar las pruebas de 5.000 metros, 10.000 metros y la maratón.Gracias al viejo, logré conocer sus hazañas en las pruebas de atletismo.
La foto le pertenece a Frank Scherschel y la tomé prestada de acá